¿Cómo llegaste a la Dirección de Obras Portuarias?
Venía de una empresa constructora, en la otra vereda, haciendo cosas para el Fisco desde la empresa privada. En 2010 participé en un concurso público por el cargo de encargada de Administración y Finanzas. Se estaba estrenando la oficina, ya que se estaba creando, y originalmente además me tocó oficiar de secretaria y hacerme cargo de la oficina de partes.
En más de una década e generado un gran amor a la DOP. Me he podido ir, pero uno se enamora de las obras y de la gente. Nuestra área es un grupo humano lindo y estamos presentes en todo, en las buenas y en las malas, y eso nos mantiene.
¿Qué significa para ti Arica y su carnaval?
En Arica se hace un carnaval desde hace muchos años: el Carnaval Andino. Como ariqueña, una participa y espera el verano. La mayoría de los bailes son de la cultura boliviana, que también es parte de nosotros, y como ariqueños esperamos esta fiesta de tres días.
Siempre participaba como público. Uno de los días, el viernes, trabajaba con la música y salía del trabajo y altiro me iba al carnaval. Me sacaban a bailar, me invitaban y así fui acercándome cada vez más.
ENSAYO Y GIMNASIO
¿Hace cuánto bailas?
Hace cuatro años que bailo. Este es mi cuarto año bailando morenada en el carnaval, en la morenada más grande, con campeones. Ahora bailaré la diablada, que es mucho más exigente, una danza con mayor exigencia cardiovascular.
¿Qué diferencia hay entre las distintas danzas?
Cada danza tiene su particularidad. La morenada es lenta, pero los tacos son altos, de 10 a 16 centímetros. Desde marzo empezamos a ensayar, desde un día hasta todos los días, dependiendo de la danza, y una se va preparando.
En la morenada, la exigencia está en los pies, por las botas y las plantillas. Hay que usar calcetines que afirmen bien y preocuparse de la comodidad de los pies por la altura de los tacos. Además, no es un terreno liso.
En la diablada, el taco es más chico, pero esto es puro salto. La exigencia es física y hay que ir más al gimnasio para tener mejor forma y preparar el cardio.
Ensayamos en distintos horarios: un día en la noche, otro día en la tarde y otro a las 10 de la mañana. También hay que considerar el calor.
¿De dónde vienen los trajes y cómo se preparan?
Los trajes se traen desde Bolivia, desde Oruro. El carnaval original viene desde allá. Los trajes son mandados a hacer con bordadores bolivianos, con años de antelación.
Cada conjunto tiene trajes distintos y todos los años se renuevan. En la diablada se renuevan cada tres años. En la morenada están las agrupaciones más grandes y los trajes reciben puntaje, por eso es importante cambiarlos.
Uno ve lo que pasa en Oruro y también ve las modas y tendencias.
¿A qué edad comenzaste a bailar?
A los 41 entré a esto. Lo que pasa depende del baile. En el carnaval bailan niños de 15 años y también personas mayores. Hay personas de 80 años que bailan con sus polleras.
¿Qué tan arraigados están estos bailes en Arica?
A diferencia de otros lugares, tenemos arraigados el folclor y los bailes. Para las ramadas y para las fiestas, a los más nuevos, aparte de las cumbias, siempre estarán estos ritmos, como el caporal. Están en el ADN, son parte de la cultura.
Así como se baila cueca, se baila esto. Es algo que nos apasiona. La gente que baila lo hace por pasión; los premios no importan.
Las bandas que vienen de Bolivia significan un gasto económico y de tiempo, pero es una pasión que te mueve y que también permite estar unido con la tierra. Esto está muy arraigado a nuestra cultura.
LLEGAMOS DIRECTAMENTE A LA COMUNIDAD
¿Cómo ha sido vivir en Arica?
Estudié en Arica y trabajé cuatro años en Santiago. Cuando regresé a Arica, volví a quedarme acá.
Extraño la vida en Santiago. Me gusta la variedad, lo dinámica que es y las cosas que uno puede hacer, pero Arica también tiene las playas y la posibilidad de hacer muchas cosas por la distancia. Y, además, tener mi hobby.
¿Qué impacto crees que tiene la DOP en las comunidades?
En la región, la DOP es una de las direcciones que más impacta del MOP, porque lo que nosotros hacemos en el borde costero lo disfruta directamente la comunidad.
En septiembre ya están metiéndose al agua, la gente hace deporte en la playa de Chinchorro y usa las ciclovías. Al final, hay una parte de la comunidad que disfruta de estos espacios, que tienen buena luz y que aportan mucho al turismo.
Viene gente de Bolivia, encuentra estas comodidades y eso impacta al turismo. Se ven todos beneficiados: el comercio, los hoteles. No tenemos minería y el gran aporte al turismo influye en la economía.
Cuando yo llegué se hablaba de hacer un borde costero que fuera estilo Miami Beach. Con todos estos años he visto cómo se ha ido plasmando esta idea de poder unir desde Las Machas hasta Chinchorro en una ciclovía.
Antes era muy oscuro, había delincuencia. Hoy estamos en una ciudad donde se puede hacer deporte, que integra a las familias y que es más segura. Esa comunidad en torno al borde costero es real.
¿Qué te gusta hacer fuera del trabajo?
Me gustan las películas de romance y una de mis favoritas es La boda de mi mejor amigo.
En música tengo una playlist muy variada. Escucho desde Luis Miguel y Los Charros hasta Pearl Jam, pero también me gusta el rock, como Soda Stereo y Los Prisioneros.
Actualmente, como hobby, tengo principalmente el baile y el gimnasio. Y las labores de mamá no las descuido. Siempre aprendo cosas nuevas, pero tengo que estar presente con mi hija, que este año participará en la diablada.
¿Qué invitación harías para este carnaval?
Quiero invitar a las personas a que este año vengan al carnaval, que será del 22 al 25 de enero. Que vengan a conocerlo, porque es gratis. Acá es gratis, tanto el carnaval como los asientos y los espacios para disfrutarlo.



