Infraestructura que conecta vidas e historias en Magallanes

Por Jorge Valdebenito, director regional de la Dirección de Obras Portuarias

Hoy Magallanes cuenta con 13 rampas ubicadas en las costas de la región. Éstas son estructuras que hacen posible que las embarcaciones lleguen a terreno firme y que las personas puedan desembarcar de manera segura, sin tener que hacerlo en forma riesgosa sobre la playa, mediante precarios traslados entre botes o con el riesgo de caer al agua.

Estas rampas, construidas por la Dirección de Obras Portuarias, son parte de la evolución de la infraestructura pública en la región: de aquellas primeras construcciones de madera, creadas por privados con lenga, coigüe o ñirre y adaptadas para resistir el viento, la nieve y el mar, hemos transitado hacia estructuras de hormigón que representan una inversión individual de entre $300 y $500 millones, que dan seguridad y se mantienen en el tiempo.

Esto bien lo sabe Cristián Araya, supervisor de la Rampa Tres Puentes e integrante de la unidad desde sus inicios, quien recopiló fotografías, recuerdos y testimonios que reflejan el trabajo desarrollado durante estos diez años y puso en valor estas estructuras en una muestra fotográfica y testimonial realizada en julio de año. Una rampa permite que una barcaza transporte personas, vehículos, alimentos, materiales y productos. En definitiva, permite que territorios que están separados por el agua puedan funcionar como parte de una misma región.

La experiencia de las rampas de Magallanes demuestra que la conectividad marítima debe pensarse como una red. Desde Puerto Williams, cuya rampa comenzó a desarrollarse a fines de los años 90, hasta las conexiones con Tierra del Fuego, Isla Riesco o localidades como Puerto Toro y Puerto Edén, la infraestructura portuaria ha ido acompañando el crecimiento y las nuevas necesidades de sus comunidades.

La construcción de una rampa no termina con el corte de cinta, ya que mantenerlas en condiciones adecuadas es igualmente importante. La infraestructura está expuesta permanentemente a un entorno exigente y requiere conservación, mejoramientos y reposición de sus componentes para mantener el estándar de seguridad con que fue diseñada. Son intervenciones que pueden extenderse durante meses y que requieren coordinación con la Capitanía de Puerto para mantener la operación. Es una tarea menos visible que una inauguración, pero indispensable para que la conectividad no se detenga.

La conectividad de Magallanes requiere seguir articulando las rutas terrestres y marítimas, más aún cuando tenemos iniciativas como “Chile por Chile”, que buscan fortalecer una conexión austral íntegramente nacional. En ese escenario, las rampas son puntos estratégicos porque unen rutas terrestres y marítimas.

En Magallanes, una rampa puede significar llegar a casa, trasladar una carga, acceder a un servicio, trabajar o mantener comunicada a una comunidad. Por eso, para la Dirección de Obras Portuarias, construir y conservar estas infraestructuras es también una forma de hacer presencia del Estado en los lugares donde más se necesita. Conectar no es solamente unir dos puntos en el mapa: es hacer posible que las personas puedan vivir, trabajar y desarrollarse en todo el territorio de nuestra región.

Nota: La fotografía fue parte de la exposición fotográfica realizada por la Empresa Portuaria Austral en Punta Arenas.

Fecha: martes, Sep 29