Alam Toro Picarte y Felipe Troncoso Fernández, ambos ingenieros eléctricos, conforman el equipo nacional que asesora, diseña y supervisa los sistemas eléctricos y de iluminación de los proyectos de la DOP, desde Arica hasta Punta Arenas. Aunque en la institución son conocidos como «los eléctricos» o «los chispitas», ellos prefieren compararse con un equipo de rally: «Uno conduce y el otro anticipa la ruta».
Destacan además, el apoyo permanente de los equipos regionales y de la Dirección Nacional, fundamentales para el éxito de cada proyecto. Y no es menor, ganaron el Premio Cielos de Chile 2025 para Proyectos de Iluminación Sustentable en la categoría Alumbrado Peatonal, con el proyecto “Mejoramiento borde costero Playa Las Machas”,
¿Cómo nació este equipo?
“El trabajo conjunto comenzó en 2016, cuando Alam se incorporó al equipo liderado por Felipe, quien ya se desempeñaba en la DOP desde 2012. Desde entonces han recorrido el país desarrollando proyectos de alta complejidad, consolidándose como un equipo técnico que trabaja de manera coordinada en todo el territorio”.
¿Cómo logran desarrollar proyectos desde el Biobío para todo Chile?
«Es un desafío profesional, familiar y humano. Lo hacemos gracias al apoyo de nuestras familias y al trabajo coordinado con conductores, equipos regionales, inspectores fiscales, profesionales de proyectos y la DAF. Esa red nos permite llegar a cualquier punto del país y desarrollar infraestructura para el borde costero con un mismo estándar».
El desafío de Playa Las Machas
“El proyecto fue diseñado anticipándose a la nueva normativa sobre contaminación lumínica. Para ello, el equipo trabajó junto a especialistas en biodiversidad y bienestar humano, desarrollando un sistema de iluminación LED de alta precisión que dirige la luz únicamente hacia el suelo, reduce la emisión de luz azul y evita la dispersión hacia el mar y el cielo, resguardando la biodiversidad y la observación astronómica sin comprometer la seguridad de las personas”.
Un estándar que hoy se replica
“La experiencia adquirida en Arica hoy se aplica en proyectos como Puerto Yungay, Lago Llanquihue, Chañaral, Puerto Toro y Juan Fernández. Además, el equipo ha desarrollado soluciones propias, como postes con generación fotovoltaica para evacuación, que mejoran la resiliencia energética, reducen los costos de conservación y responden de mejor manera a las exigentes condiciones del borde costero”.
El sello de la DOP
«Nuestro desafío es diseñar espacios seguros para las personas sin afectar el patrimonio ambiental. La iluminación dejó de ser solo una especialidad técnica y pasó a convertirse en un elemento clave para integrar infraestructura, seguridad y protección de los ecosistemas».



