El sistema frontal y las marejadas que han afectado a gran parte del país durante los últimos días han generado una situación de alta complejidad, con pérdidas humanas, personas desaparecidas y daños en infraestructura pública y privada. En este escenario, la Dirección de Obras Portuarias activó un monitoreo permanente de la infraestructura costera bajo su administración y reforzó la coordinación entre las direcciones regionales y el nivel central para evaluar las afectaciones y definir las acciones necesarias en cada territorio.
La evaluación realizada hasta ahora muestra que la infraestructura portuaria ha respondido de acuerdo con las condiciones previstas para este tipo de eventos. Las afectaciones registradas corresponden, en su mayoría, a daños localizados que se mantienen en evaluación, permitiendo concentrar los esfuerzos en aquellos sectores donde existe impacto sobre la conectividad, la infraestructura crítica o la seguridad de las personas.
La situación de mayor complejidad se presenta en la Región de Valparaíso, específicamente en Avenida Altamirano, donde una socavación provocó el colapso del muro de mampostería de antigua data, del pavimento peatonal y comprometiendo parte de la calzada vehicular. Frente a esta emergencia, la DOP trabaja en la gestión de los recursos para ejecutar una obra de emergencia que permita estabilizar el borde costero, recuperar la conectividad y desarrollar una solución para el sector, en coordinación con la Dirección de Vialidad, ESVAL y la Municipalidad de Valparaíso.
En el resto del país, las situaciones reportadas han podido ser abordadas mediante acciones de monitoreo, coordinación y respuesta regional. En Coquimbo se está evaluando la condición de las diferentes caletas, en coordinación con los sindicatos de pescadores, y en terreno, siempre y cuando la conectividad vial lo permita, puesto que la región sigue afectada en cuanto a su red de caminos. En paralelo, el trabajo preventivo desarrollado en Caleta Guanaqueros permitió que los pescadores retiraran oportunamente sus embarcaciones del borde costero, evitando daños producto del fuerte oleaje.
En Atacama no se registran daños de consideración en la infraestructura portuaria de las caletas pesqueras, observándose únicamente afectaciones menores en el paseo peatonal de Playa El Jefe, el Terminal Pesquero de Caldera y el muelle de pescadores de Chañaral. En O’Higgins, las medidas preventivas implementadas, permitieron reducir el riesgo de inundaciones, manteniéndose un monitoreo permanente de las condiciones.
En la Región del Maule, la principal afectación corresponde al desprendimiento de un módulo del Muelle de Canotaje de Constitución, mientras que en Curanipe se coordinó con el municipio el retiro de troncos y residuos acumulados en la pasarela del borde costero. En Biobío, los equipos regionales desarrollaron acciones preventivas para resguardar embarcaciones en Caleta Punta Lavapié, recomendaron la apertura de la barra del estero Mela para disminuir el riesgo de inundaciones y mantienen la evaluación de daños puntuales en infraestructura costera de Penco, Cerro Verde Bajo y el borde costero El Morro de Talcahuano, además de realizar una ardua campaña de levantamiento de daños en las regiones de Ñuble y Biobío.



